¿Por qué soy rancio?
¿Cuál es el detalle que me convierte en un sevillano rancio? ¿Dónde está el secreto de mi rancidez hispalense? Salid del armario, dicho sea en el sentido no sensible del término, y mostrad vuestra ranciedumbre, vuestra sevillanía. ¿Escuchar música de Semana Santa en noviembre es de rancio o de jartible? ¿Asistir a cultos ocultos da un marchamo de rancio abolengo? ¿Frecuentar conventos y cenobios nos lleva directamente a la esencia rancia?Para participar sólo hay que pinchar en la palabra comments que está aquí abajo, a mano derecha, no tiene pérdida. Una palabra muy poco rancia, por cierto.

11 Comments:
En mi caso, fue un caso claro de elección de una orientación determinada libremente asumida. El rancio no nace, sino que se hace poco a poco. Lo mío fue un descubrimiento porque en mi primera juventud (ahora estoy disfrutando de la segunda, otro día les digo por qué) era mode, con mi gabardina y la vespa de aquí para allá, enemigo a muerte de los punkies. Pero luego descubrí que eso no era para mí, notaba un vacío interior que empecé a llenar a base de espinaca con garbanzos y vino de naranja. De ahí pasé a las procesiones de gloria y he acabado de capiller de una hermandad cuyo nombre no cito para que no se vea afectada con mis revelaciones. Ahora que soy el que pone el damasco rojo con la tira bordada amarilla en la mesa de los cabildos me siento realizado como rancio. No quiero ser de la Sevilla de Monteseirín, yo quiero ser sólo rancio, más rancio que el tocino de Casa Marciano.
Eso efectivamente es de jartible y no de rancio, de rancio es cagarse en el poder establecido en la ciudad sea republica o monarquia, de mirarnos el ombligo y creer que nuestra, esta y de todos, ciudad, es detras de Madrid o Barcelona la mas sublime o avanzada orbe. Pues como ya me he jartao de literatura y de hablar en Griego (por que no me negaran que los ciudadanos estamos daos por el culo)manifiesto que este ayuntamiento nos ha retrasado 20 años y que la culpa la tiene el alcalde que vamos por detras de Bilbao, Valencia o Zaragoza y sin solucion, es por ello que me ca....liento cuando hablo del alcalde y ha llegado el momento de empezar a rajar de hechos con nombres sin descubrir America como todo rancio que se precie. ¿Caganet? pues el alcalde y Evangelina y Fran y Arfonso (er Celis) y Zapatero y Blanco y Calderas y Aznar y Carod y Puigcercos y Montilla y la Garvin y Gallardon y Llamazares y Lopez y Frutos y Cascos y...., JODER QUE ME QUEDO SOLO HOSTIAS. Vitelave con hielo al poder.
Yo hay muchas cosas que no me planteo por qué soy, sino que simplemente las soy. El ser rancio en mí es un proceso natural de acercacimiento a un cierto modo de comprender y amar a una Ciudad como Sevilla, a través de sus tradiciones, sus costumbres y sus ritos, a los cuales me siento cercano.
Dentro de mi ser capillita, me acerco, por supuesto, más a las Cofradías rancias que a las que no lo son, por decirlo de otra manera, más ruán que terciopelo, aunque lo haya también rancio, y de categoría.
Por aquello de rancio abolengo, a algunos sólo le queda de rancio las agujitas de ternera compradas hace una semana en el Horno. Lo de la música de Semana Santa en noviembre, pues depende, si se escucha Amargura, Valle o Soleá dame la mano, pues se es nostálgico con una pizquita de clasicismo; si se escuchan marchas de agrupación musical de título irrecordable y armonía provocadora de contumaz cefalea, kofrade costaleril con la dosis justa hortera-cani; y si lo que se escucha son los pitos del Silencio, lo tuyo es la esencia de lo rancio, cercano a la tumba de Mañara, revestido de Seise concepcionista y chaqué de la Sacramental del Sagrario.
Y si escuchas La Esperanza de Triana de Farfán en un reproductor de mp3, ¿cómo se puede catalogar eso? ¿Tecnocapillita? ¿Electrorancio?
El rancio nace y también se hace. Yo no tengo antecedentes y soy tan rancio que mi mujé me dice que parezco un nazareno del Calvario hasta en bañador; y uno de mis mellis, que obviamente sí los tiene, los antecedentes, cuando pasamos por la puerta de la Anunciación y esta cerrada me la forma (tiene tres años) por que quiere ver al Señó de la Borriquita por cojoneh.
Yo soy rancio, pero totalmente atípico. Vamos, ni soy cofrade, ni me gusta la feria, ni canto ni bailo, y el Rocío me toca los corazones.... Aún así me considero sevillano de rancio abolengo, vamos más sevillano que el hijo de Paco Gandía y la Calentera del Postigo, Q.E.P.D. ambos, si Dios hubiera concedido ése prodigio de la genética hispalense...
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Pues porque, como decía cierta cantante cuyo nombre no recuerdo (vamos, no lo recuerdo porque creo que nunca lo aprendí, el pop no es lo mío, tengan en cuenta V.M. que me va más el gregoriano, y no del Palmar precisamente), soy rancio “porque el mundo me ha hecho así”. Si he nacido en Sevilla y me he criado entre la procesión de la espada de San Fernando, los tambores de Semana Santa y las calles colgadas para el Corpus ¿qué quieren que me rape y me dedique a la meditación budista? No, eso lo dejo para ciertos tipos de progres que Paco Robles ha retratado genialmente en su reciente libro “Mester de progresía”. Si hubiera nacido en el Trastevere romano tendría casi la misma mala leche que los sevillanos y estaría deseando que se muriera un Papa para ganar dinero a costa del turismo. Si hubiera nacido en Río de Janeiro estaría meneando las caderas a ritmo de samba (lo de estar pensando todo el día en lo único creo que es universal… universal para los hombres a los que les gusten las mujeres, que creo que cada vez somos menos). Si no fuera por mi condición eclesiástica de alto standing diría que soy rancio por razones sexuales, vamos, porque me sale de los coj..ines del asiento episcopal ¿pasa algo?
Lo de "rancio" no creo sea la palabra adecuada para definir la sevillanía tal como la entiendo, aunque es verdad que otros términos están terrivlemente manidos. No obstante, os diré que yo nací a mi ser sevillano viendo los seises de mano de mi madre, cuando á los niños tenía que buscarlos y educarlos D. Angel Urcelay entre personas humildes y no había dinero para mantenerlos. Mi Sevilla es la entraña escondida y olvidada de sonidos y luces mágicas de iglesias oscuras en el rosario de la tarde, de atardeceres de invierno en los oros de las terrazas y las devociones calladas a imágenes que saben escuchar el alma.
Me considero rancia por que soy fiel a lo tradicional a mi manera; soy la mas feliz del mundo oyendo marchas tipo Macarena de Cebrián en el MP3 en la butaca tumbada en Sanlúcar en el mes de Agosto.
Soy de pasos de Gloria (que por cierto, ¿alguien se ha parado a pensar que somos siempre los mismos?), de Corpus, de Besamanos, y a todos voy acompañada de mi hijo de 5 años, jartible a más no poder y heredero seguro de mi Rancia genética.
Y lo más rancio: Ir a comprar calzoncillos a la calle José Gestoso...!Toma castaña!
yo soy rancio porque ande por la rampa del salvador en mañanas de mi ninez, a la cual accedia por la alcaiceria con sus capirotes colgados , sintomas de preludios ineludibles que me enseñaron mis progenitores y que uno a llegado a tener uso de razon saliendo en la borriquita ,que quieres que les diga hay algo mas rancio que ir de la mano de mi padre con la borriquita .....
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